POCO RUIDO Y MUCHAS NUECES

8 ABRIL 2021

Ninguna se llama Ángeles, pero las tres lo son. Una de ellas, antigua compañera –y amiga– de la facultad, me contacta a través de las redes sociales. Quiere contarme lo que sus amigas y ella hacen, para ver si yo quisiera colaborar. A las otras dos no las conozco. Bueno, sí, a una de ellas, medio de refilón. Y lo que me explica me parece brutal. Admirable.

Ana, Loles e Inés decidieron hace unos años hacer algo para ayudar a otras mujeres que lo estaban pasando realmente mal. Mujeres en riesgo extremo de exclusión social en su mayoría, y víctimas de trata y de las mafias de explotación. Mujeres con hijos pequeños –algunas–, que habían perdido su futuro y su esperanza. Mujeres sin porvenir que se hallaban en un país extraño, y sin nadie a quien acudir. Hasta que aparecieron ellas, tendiéndoles la mano con lo que, para esas pobres desdichadas, era un billete de lotería premiado.

Las tres amigas crearon así una modesta asociación sin ánimo de lucro para poder ofrecer una vivienda a aquellas chicas y a sus hijos, y también para enseñarles español y, trabajando en red con otras entidades, ofrecerles talleres en los que pudieran aprender algún oficio con el que intentar salir adelante, aun provisionalmente, o en el que pudieran desarrollar sus propias habilidades.

Primero fue un piso, luego un segundo y ahora la asociación cuenta ya con tres pisos de acogida en Barcelona, en cada uno de los cuales habitan tres familias: madres e hijos que antes vivían en la calle, con una triste maleta o en pisos patera.

La asociación, me cuenta Ana, tira adelante con las pequeñas aportaciones, puntuales algunas y periódicas otras, que va recibiendo de empresas y, sobre todo, de colaboradores particulares.

La asociación se llama “INFANT” y podéis ver lo que hacen en su web: www.asociacioninfant.org. Yo os animo a que lo hagáis y también a que colaboréis como cada uno pueda. Con dinero, ropa o voluntariado, no lo sé. Pero sí sé que CUALQUIER ayuda será muy agradecida por la asociación, y, sobre todo, por las personas directamente beneficiadas. Con un poquito de empatía, cuesta mucho no hacerlo.

Ana, Inés, Loles; Inés, Loles y Ana, tanto monta monta tanto. Gracias por lo que hacéis. Devolver la alegría y ofrecer un futuro a quien los habían perdido son palabras que quedan muy bonitas, pero lo difícil es convertirlas en hechos. Y vosotras, desde el anonimato y sin hacer ningún ruido, peleáis por conseguirlo. Y, además, lo lográis.

2 comentarios para "POCO RUIDO Y MUCHAS NUECES"

  1. Cristina - 8 abril, 2021 (4:05 pm)

    Brutal

    1. Sebas Lorente - 8 abril, 2021 (4:34 pm)

      En cuanto al fondo, completamente de acuerdo. Me alegra que te haya gustado el artículo. Un saludo.

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