Tom Watson: El Open despide al rey

8 SEPTIEMBRE 2015

No existe Open Británico del que no se pueda destacar algo. El torneo más prestigioso del mundo siempre va envuelto de un halo especial, casi místico, que lo hace precisamente eso: especial. No en vano, este año se ha jugado nada más y nada menos que la 144ª edición, que se dice pronto.

Lógicamente, cada año los medios destacan al jugador que ha obtenido la victoria y ha levantado, pues, la Claret Jug; y en este sentido, este año ningún aficionado al golf es ajeno a la brillante victoria que obtuvo el estadounidense Zach Johnson, en un emocionante play off a cuatro hoyos, en el que se impuso al sudafricano Lee Oosthuizen y al australiano Mark Leishman.

Pero esta victoria pasará “de puntillas” por la historia del British Open, será una victoria más, como la que cada año tiene que obtener un jugador.

Sin embargo, en la edición del pasado mes de julio, ocurrió un hecho que, al menos para mí, sí merece que se le dediquen unas líneas: Tom Watson, una leyenda viva del golf mundial, escogió esta edición para anunciar que esa sería su última participación en el Open.

El escenario escogido no podía ser otro: el mítico Saint Andrews, que por 29ª ocasión acogía el torneo, y en el que, curiosamente, Watson nunca llegó a alzarse con la victoria, pese a que en el año 1.984 estuvo bien cerca de ello, al quedar en 2ª posición, e impedírselo sólo el golf mágico de nuestro inolvidable Severiano Ballesteros.

Tom Watson ha participado en 38 ediciones del Open, obteniendo la friolera de 5 victorias (años 1.975, 1.977, 1.980, 1.982 y 1.983), hazaña sólo superada por el inglés Harry Vardon (6 victorias, entre los años 1.896 y 1.914) e igualada por el australiano Peter Thomson en los años 50. Dentro de lo que podríamos considerar el golf moderno (años 80 en adelante), pues, nadie ha hecho sombra a nuestro protagonista de hoy. Y especialmente recordada, casi más que alguna de sus victorias, fue la impresionante 2ª posición que obtuvo en el Open del año 2.009, con 59 años de edad.

En aquella ocasión, Watson tuvo la posibilidad de hacerse con su 6º Open y convertirse así, además, en el jugador de mayor edad en ganar el torneo en toda su historia. Pero falló el par en el último hoyo y tuvo que salir a jugar un play off (desempate) a cuatro hoyos con el también norteamericano Stewart Cink, quien finalmente se alzó con la victoria.

Watson levantó pasiones una vez más y causó admiración en el mundo entero con esta última hazaña. Sin duda, la emotiva y atronadora ovación que este año le dispensó el público de Saint Andrews mientras caminaba por la calle del hoyo 18 del Old Course y cruzaba por última vez en un Open el Swilcan Bridge, era tributo obligado para quien sin duda ha sido uno de los mejores jugadores de la historia.

Britain Open Golf

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