LA VERGÜENZA DEL AVESTRUZ

Siendo adolescente, una noche unos amigos convinieron –con buen criterio– que ya no procedía que siguiera bebiendo más aquella noche y decidieron llevarme a su casa. Me dejaron tumbado en un sofá –las habitaciones estaban en el piso de arriba y no es que yo colaborase mucho con la marcha, pues apenas me mantenía en… Saber más LA VERGÜENZA DEL AVESTRUZ

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Más listos que nadie

Lo llevamos en nuestro ADN. Con la publicación de cada ley, es como si se abriera la veda al ingenio para ver quién encuentra antes el modo más ocurrente para sortearla. Y quien lo halle, obtiene el reconocimiento inmediato del grupo. Se convierte en su Arquímedes particular, que se apresura a propagar orgulloso su descubrimiento… Saber más Más listos que nadie

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