La vida no es un camino de rosas. Todos tenemos nuestros problemas, mayores o menores, con los que tenemos que convivir. Si aprendemos a darles la importancia que merecen, pero no más, y nos fijamos mejor en todo aquello que nos permite disfrutarla al máximo, llegaremos a una conclusión: que somos unos privilegiados.

“Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo”

(Aristóteles)

Sebas Lorente

El golf